Estructura y ventajas

Estructura organizativa de la AAPBP

Organigramm esLa Asociación de Artistas Pintores con la Boca y con el Pie opera en todo el mundo a modo de «cooperativa democrática». Todos los miembros tienen potestad para participar en las decisiones sobre la forma en que se conduce la asociación y las circunstancias de su titularidad.

No todas las personas desean involucrarse directamente en la gestión operativa, de modo que una regulación en este sentido no resultaría razonable por motivos geográficos y de salud. Por ello, los miembros eligen por correo delegados para representar sus intereses.

La Junta Directiva está compuesta por ocho miembros: siete pintores con la boca o con el pie y un asesor jurídico. Se reúne dos o tres veces al año.

Los procedimientos administrativos están regulados por estatutos. Según dichos estatutos, se debe celebrar como mínimo una Asamblea de Delegados cada tres años. En la práctica, se celebran bastantes más.

A efectos electorales, la asociación divide el mundo en las siguientes regiones: Europa, África y Oriente Próximo; Norteamérica y Sudamérica; el Lejano Oriente; Australasia y Oceanía. Cada región envía como mínimo un delegado por cada cinco miembros.

Ventajas para los artistas

Los artistas se benefician fundamentalmente de los objetivos financieros de la asociación. Los estudiantes reciben en calidad de miembros becas cuya finalidad es ayudarlos facilitándoles fondos para adquirir materiales, así como para formarse y mejorar su nivel como pintores. De esta forma se les permite incorporarse a la asociación como miembros asociados o miembros de pleno derecho. Con el progreso artístico de un estudiante va aumentando también la cuantía de la beca. Un jurado especializado independiente evalúa los artistas a intervalos periódicos.

Cuando se considera que un estudiante ha alcanzado un nivel equivalente al de un artista profesional sin discapacidad, se tramita su afiliación a la asociación, ya sea en condición de miembro asociado o miembro de pleno derecho.

Esto significa que el miembro recibe de por vida un honorario mensual independientemente de si un empeoramiento de su discapacidad le imposibilita entregar a la asociación ningún cuadro más para su comercialización.

De esta forma se evita el mayor temor que sufren los artistas con discapacidades, es decir, el miedo a tener que abandonar la pintura si empeora su estado de salud, ya que los costes a los que deben hacer frente los discapacitados para garantizar su autonomía son muy elevados. Esto es especialmente aplicable a aquellas personas que solo pueden vivir solos si reciben ayuda de forma habitual.

Gracias a la afiliación como miembros, los artistas pueden concentrarse en la pintura y tener la seguridad de que sus intereses económicos son gestionados por especialistas experimentados sin discapacidades siguiendo fielmente sus deseos, de forma que ellos se liberan al mismo tiempo de cualquier preocupación financiera. La asociación les ofrece a miembros y estudiantes la posibilidad de mantener encuentros que sirven para intercambiar impresiones y aprender mutuamente. En el marco de conferencias, exposiciones o talleres pueden encontrarse habitualmente y establecer lazos de amistad. En el curso de los 50 años de existencia de la AAPBP se han organizado innumerables eventos internacionales.

Según el último informe de auditoría, en el 2015 más del 85% de los ingresos consolidados de VDMFK se gastaron en gastos por artistas.